domingo, 19 de septiembre de 2010

CENTRAL HIDROELÉCTRICA INAMBARI- REGIÓN PUNO

Brasil no solamente está interesado en el Perú para salir hacia el océano Pacífico mediante la carretera Interoceánica, sino también, según refieren expertos de la Sociedad Civil por la Interoceánica (Puno), ahora quieren beneficiarse de los recursos naturales de nuestro país en materia energética, por esa razón han logrado firmar un convenio binacional con el gobierno peruano para construir la hidroeléctrica del Inambari, la quinta más grande de América Latina.


Hasta hace pocos meses, el proyecto de construcción de la Hidroeléctrica del Inambari era solamente una lejana idea en los pobladores de la selva puneña, algunos habían escuchado del tema a manera de rumor, otros ni siquiera eso; sin embargo, desde que los inversores brasileños pasaron a la etapa de factibilidad del proyecto la preocupación ha crecido, no solamente en ecologistas, especialistas y políticos, sino también en aquellos que serán directamente afectados, es decir, los pobladores donde se piensa hacer la construcción.

La obra está prevista realizarse en los límites de los departamentos de Madre de Dios, Cusco y Puno, se habla de una capacidad de producción superior a los 2.5 GW, y si todo sale bien se iniciaría en los primeros meses del año 2010, además su inversión significa cinco millones de dólares para la empresa que ganó la concesión.
Sin embargo, hay dudas que aún no han sido despejadas por el consorcio brasileño Electrobras, Furnas y OAS, que el pasado fin de semana ha sido fuertemente cuestionado por los moradores de los centros poblados de Lechemayo, Loromayo y Puerto Manoa (provincia de Carabaya) donde se programaron audiencias públicas para explicar el impacto ambiental y social del proyecto.
Aparte del aspecto organizativo, la población de la selva puneña criticó la poca claridad de los inversores en varios aspectos, como la reubicación a la que estarían sujetos más de 10 mil habitantes de la zona de impacto, a quienes se les dijo que tendrán que irse; pero en ningún momento se les indicó el lugar, y tampoco el cómo adaptarán sus vidas en esos nuevos contextos.
En la actualidad, los pobladores de los asentamientos humanos que residen en las riberas del río Inambari se dedican a la agricultura y a la minería artesanal, según explica el joven Richard Hancco, habitante de la comunidad de Challhuamayo, quien se muestra preocupado porque la construcción afectará sus chacras y a sus otras actividades.
El miembro de la Sociedad Civil por la Carretera Interoceánica de Puno, Juan Pérez, explica que una alternativa que se ha dado a esta gente es irse a la parte alta de Carabaya, quizás a Juliaca o Arequipa, pero no se les dice a qué se dedicarán, eso le parece injusto.
El Consorcio, sin embargo, ha informado que en las zonas afectadas por la futura central habitan cerca de dos millones y medio de personas; además en las provincias de Carabaya, Tambopata, Manu y Quispicanchi unos 250 mil habitantes y en Puerto Manoa habría 1410 habitantes, estadística que es negada por pobladores de esa zona. En cualquier caso, dicha construcción afectará a muchas familias peruanas.
Otro de los problemas que implicará la construcción de la central hidroeléctrica es que el Perú ha concesionado 410 kilómetros cuadrados de la selva, aunque a consideración de Juan Pérez, la obra en realidad tendrá un impacto en 1700 kilómetros cuadrados, teniendo como consecuencia la afectación a la ecología del Parque Nacional Bahuaja Sonene y en la construcción de la carretera Interoceánica.
En el caso de la Interoceánica que en suma le cuesta al Estado peruano alrededor de dos millones de dólares, significaría romper el actual tramo y rodear el área de impacto de la hidroeléctrica del Inambari, retrasando el funcionamiento de la carretera.

¿NECESITAMOS DE LA HIDROELÉCTRICA?
El ingeniero Juan Pérez de la Sociedad Civil por la Interoceánica, tiene claro que la construcción de la central hidroeléctrica del Inambari no es necesaria para el Perú, opina que el sur del país estará abastecido convenientemente con la conclusión de las cuatro etapas de San Gabán (450 MW).
Por lo tanto, la generación de los 2.5GW por parte del Inambari sería casi exclusivamente para desarrollar al estado brasileño de Acre. No obstante, el tema sigue siendo un misterio, pues el gobierno peruano no tiene una política clara de información.
“Sería bueno que el Colegio de Ingenieros de Puno exija al gobierno que muestre el convenio que se firmó entre los presidentes de Perú y Brasil, sólo así tendremos claro qué es lo que pasará”, señala Juan Pérez.
Por información del propio Pérez, se sabe que Brasil está buscando urgentemente construir la hidroeléctrica, puesto que ni siquiera en su propio territorio se ha aprobado un proyecto similar, por el gran impacto negativo que significaría.
Juan Pérez se refiere a la pretendida construcción de una hidroeléctrica que aprovecharía el río Madeyra para generar 6 GW, pero no prosperó por la oposición de las propias comunidades brasileñas.
Adicionalmente, la gente que participó de la audiencia en Puerto Manoa no tiene claro cuánto de canon energético tendría que pagar la empresa a favor de las arcas del Estado peruano.
Tanto los pobladores selváticos como los especialistas ya se pronunciaron para que la construcción aborte, nadie está dispuesto a sacrificar la ecología, su forma de vida y los proyectos de desarrollo que están actualmente en marcha, nadie por el momento y menos para intereses extranjeros. 


ADEMÁS: 
1. Inambari no sólo será la central más grande del país, sino que además se convertirá en la quinta hidroeléctrica más grande de Sudamérica, sólo por detrás de las gigantescas de Itaipú (de 14 GW, en Paraguay-Brasil), Guri (de 10 GW, en Venezuela), y de las también enormes de Yacyretá (de 3.5 GW, en Paraguay-Argentina) y Macagua (de 2.54 GW, en Venezuela).
2. El Gobierno declaró prioritario la concreción de este proyecto hidroenergético, junto a las construcciones Rentema (Amazonas), Paquitzapango (Junin), Urubamba (Cusco), La Balsa (Amazonas), entre otras.

Fuente
(Con la colaboración de Germán Alejo)
Fuente:Diario Los Andes de Puno
Por: HUGO SUPO TIPULA 

1 comentario:

Luis dijo...

Es cierto y me consta, las centrales que actualmente se están construyendo en Brasil son carísimas por las exigencias que pone el ministerio del ambiente de Brasil,no es posible entender que "CONSTRUIRÁN UNA CENTRAL HIDROELETRICA UTILIZANDO LOS RECURSOS NATURALES DE PERU PARA ABASTECER SU DEMANDA", se debe tener en cuenta que en el futuro realmente lo necesitaremos y no podremos hacer uso de ella por que posiblemente la energía de esta central ya esté contratada.